Gigantes mecánicos: O.C.B. F60
El condado de Elbe-Elster, en la región de Lusatia (Alemania), es una llanura salpicada de lagos. Si le echamos un vistazo desde Google Earth o bien desde Google Maps en vista de satélite (mis opciones favoritas, nada como jugar a los pilotos del U2), recuerda a las llanuras de Canadá o al Lake District de Gran Bretaña. Pero no. Los glaciares no tuvieron nada que ver con la formación de estos lagos. Los hizo la minería del lignito. Son antiguas explotaciones a cielo abierto que han sido inundadas tras su abandono.
Aunque la región ha sido explotada desde la Edad Media, fue durante el s. XX cuando se excavaron la mayoría de esos grandes agujeros. Todo ello, por supuesto, gracias a gigantescas máquinas. Emulando a la propia naturaleza, las máquinas evolucionaron en este peculiar ecosistema haciéndose más grandes, más especializadas y más voraces. El culmen de esta carrera evolutiva es el Overburden Conveyor Bridge F60, la mayor máquina móvil jamás construída.

Veamos algunas estadísticas de la bestia:
- Longitud: 502 m
- Altura: 80 m
- Ancho: 240 m
- Peso: 13,600 toneladas
- Velocidad máxima: 13 m/min (780 m/h)
- Velocidad de trabajo: 9 m/min (540 m/h)
- Tipo de tracción: dos equipos de ruedas de acero sobre raíles
- Total de ruedas: 760
- Ruedas tractoras: 380
- Consumo: 1.2 kWh por cada m3 de material extraído
- Equipo de excavación: dos máquinas ES 3750 de 27,000 kW
- Frente de la excavación: 60 m
- Tasa de excavación: 29,000 m3/h (50,000 toneladas)
Esta criatura fue construída por MAN TAKRAF Lauchhammer, empresa que tardó casi tres años en completar la gestación de este ingenio. Es la 5ª de una saga de máquinas cada vez más grandes. El coloso tan sólo estuvo operativo de Marzo de 1991 a Junio de 1992. Fue retirado del servicio debido a cuestiones sociopolíticas y económicas (las auténticas dueñas del desarrollo de la ingeniería). Estuvieron a punto de desguazarla, pero finalmente se optó por convertirla en una atracción-museo de la minería alemana. Tiene su página web (Inglés y Alemán), en la que pueden consultar más datos acerca de ella. Para fotos les recomiendo mejor el portafolio de Harald Finster, donde podrán disfrutar de las bellísimas y sobrecogedoras imágenes de este coloso y sus parientes en acción.
Para terminar, una foto de la bestia en su hábitat natural por cortesía de Google Maps (N 51° 35′ 14.2” - E 013° 46′ 42.4”):

Es un alivio que esta hija de la ingeniería alemana repose ahora tranquilamente al pie del agujero que excavó. La minería del lignito a cielo abierto no es precisamente una actividad respetuosa con el medioambiente, pero tampoco la más dañina. El daño grave no lo hace el agujero (al fin y al cabo, termina por llenarse de agua y formar un lago, que es un ecosistema como otro cualquiera) sino quemar el lignito para conseguir energía eléctrica. Ojalá llegue el día en que dejemos de quemar carbón y seamos capaces de sustituír eso por algo menos dañino. Al fin y al cabo, tarde o temprano, la factura por los daños acabaremos por pagarla nosotros, cosa que los responsables del asunto se empeñan en ignorar.
De todas formas, no me hubiese gustado que desguazasen la O.C.B F60. Hay una extraña belleza en su monstruosidad.
ACTUALIZACIÓN:
Cuando escribí el post puse una imagen errónea de la F60. Me equivoqué de localización y la máquina indicada era otra. Se trata de una de sus hermanas que todavía está operativa en una mina a pocos kilómetros de la ahora jubilada O.C.B. F60:

Si curioseamos un poco más por las minas de la zona, también podemos encontrar a esta otra integrante del clan familiar también en activo:




