Leà ayer en Microsiervos un post dedicado a una empresa que se dedica a hacer retratos de tus genes.
En los temas de genética molecular, todo el mundo tiende a utilizar el vocabulario de modo inadecuado. Para empezar, GenePortrait no está haciendo ningún retrato. DeberÃa llamarse GeneProfile, pues lo que realizan son perfiles genéticos, no retratos. Pero eso no es lo peor. Lo malo viene cuando la empresa de marras intenta explicar sus retratos genéticos. Es necesario ser Licenciado en BiologÃa Molecular para poder entender el rollo que te sueltan acerca del ADN, los enzimas de restricción y los marcadores de peso molecular. ¿Esta gente no tiene quien les asesore en materia de divulgación cientÃfica? Cuando tratan de venderte el producto utilizan un lenguaje ante el que te dan ganas de decir:
“Señores, por favor, soy un adulto alfabetizado, ni tengo 5 años, ni soy estúpido”
Pero después, como trates de entender eso del retrato, te largan un discurso sacado “a pelo” de un manual de Genética Molecular Avanzada pero en chungo, ya que es insuficiente como explicación técnica y a la vez, excesivo como explicación para el profano en la materia.
Es una creencia muy extendida entre los colectivos altamente especializados el hecho de que para explicar una cosa muy compleja basta con reducir el volumen de información. Es decir, que para hacer más digerible un tema es suficiente con recortarle el contenido. ¡¡PUES NO!! La mente humana en los procesos de enseñanza-aprendizaje no funciona asÃ. Hay que transformar la información para hacerla accesible a tu público. Hay que procesarla, no recortarla.
Pero claro, eso requiere mucho esfuerzo, no basta con un par de párrafos esritos de cualquier manera.
Asà nos luce el pelo.
Eso sÃ, hay que reconocer que desde el punto de vista artÃstico, el producto que ofrecen es una verdadera belleza.