Ayer durante casi todo el día no tuve Internet. Maldije en arameo durante un buen rato mientras reiniciaba equipos y revisaba configuraciones creyendo que había metido la pata en algo (otra vez). La cuestión es que una de mis máquinas es la que da hosting a los blogs. Yo soy mi propio servidor, por lo que cuando hay un problema en mi casa los blogs se caen y no se puede acceder.
Al final resultó ser un problema de Timofónica, por lo que mi torpeza no tenía nada que ver.
Señor Lebowski, su computadora no tiene ningún problema. El enlace estaba roto debido a que el apagón me interrumpió justo en el momento en que estaba haciendo unas pruebas con un plugin nuevo para los vídeos. De momento aún no he conseguido que WP me incruste la ventanita como estamos acostumbrados de Blogger. Paciencia, poco a poco trataré de arreglar esos detalles. Que nadie se sorprenda de que pasen cosas raras (la página no cargue, los enlaces se rompan, aparezcan grandes espacios en blanco… problemas del estilo).
Los comentarios al principio tardan en aparecer, porque cada usuario que quiere comentar debe recibir mi aprobación manual antes de subir el comentario. Por suerte (en teoría) una vez autorizado un usuario, sus comentarios se suben automáticamente. Así que poco a poco el blog irá ganando en agilidad.
Así pues, disculpen las molestias que estos detalles técnicos puedan ocasionar. Y a todo el mundo: un millón de gracias por seguir ahí.