10 años sin Carl Sagan
Wicho nos recuerda que hoy estamos de aniversario. Tal dÃa como hoy de hace 10 años, nos dejaba uno de los más grandes divulgadores cientÃficos: Carl Sagan.

Como tantos millones de personas, mi primera aproximación a las profundidades de la AstronomÃa fue de la mano de Cosmos, la mÃtica serie creada por este cientÃfico con inquietudes pedagógicas. Eso sÃ, pese a la importancia que tuvo la serie para mÃ, no me causa ningún empacho admitir públicamente que la escenografÃa era algo aburrida y la música mortalmente soporÃfera. Pero lo que contaba era fascinante. No podÃa evitar engancharme al televisor aquellas mañanas de Domingo, creo que era sobre las 12 o 12:30, y consumir mi dosis semanal de AstronomÃa del espacio profundo.

De todas las cosas que aprendà con esa serie la que más me impactó fue, sin duda, la toma de conciencia de lo Ãnfimos que somos al lado de la escala del Universo y sobre todo lo corto que es el perÃodo de tiempo que tenemos asignado para existir. Más tarde, en la Facultad de BiologÃa me enseñaron la fecha exacta de caducidad del cuerpo humano:
Una vez parido, consumir preferentemente antes de 120 años.
Lo tenemos escrito en los telómeros de nuestros cromosomas. Es el tiempo máximo del que disponemos antes de que todo nuestra mecánica bioquÃmica se venga abajo por desgaste da la molécula de ADN.
120 años.
En ese tiempo no llegarÃamos ni a la estrella más cercana. No es de extrañar que el ser humano sea un triste autista de cara al Universo y se dedique a fantasear con la idea de que es el centro de la Creación.
Al menos, todavÃa podemos mirar a través de los ojos del Hubble y recrearnos en los lejanos paisajes de plasma, gases y polvo.

Porque eso es lo que somos; como bien dijo Sagan:
Estamos hechos de la materia de las estrellas.










