Category: Ecología
4 Julio 2008
Tras el largo paréntesis de silencio, retomo mis infames escritos con una joya traída desde la amazonia venezolana.
Se trata del mayor agujero natural conocido hasta la fecha: la gran sima de Sarisariñama. Se encuentra en el tepuy que le da nombre, cerca de la frontera con Brasil, en el estado de Bolívar. La región se conoce como la Gran Sahabana y pertenece al contexto físico de las tierras altas de la Guyana.
El tepuy es una gran montaña de roca arenisca de cima plana que se alza sobre la llanura selvática. Abundan en la región de la Gran Sahabana configurando su paisaje. Solamente se los encuentra allí, no existen en ningún otro lugar del mundo.
Si ya el tepuy es una formación geológica única y peculiar, a este de Sarisariñama hay que sumarle la rareza de sus simas. A vista de pájaro se aprecian dos bien diferenciadas y lo que parecen los restos erosionados de otras dos en el borde actual de la montaña. Coordenadas: 4º41′07.73″ N 64º13′06.81″ W

La sima mayor tiene unas medidas de vétigo: 350 m de ancho por 350 de profundidad. Su forma es acampanada, más ancha en el fondo (550 m) que en la superficie.

Ecológicamente es una isla dentro de una isla, pues la cima de los tepuyes son ecosistemas aislados del resto de la selva, por lo que una sima de hundimiento en lo alto de un tepuy es otra nueva barrera física. Obvia decir que los endemismos encontrados en el fondo de la sima son únicos en el mundo.
¡Quien pudiera darse un paseo por las simas del Sarsariñama! Nada menos que tres niveles de riqueza ecológica: la selva amazónica, el tepuy y la sima. Caviar de caviar para un biólogo.
14 Febrero 2008
Tras un largo periodo de hibernación involuntaria, me desperezo de nuevo con una serie posts postpuestos, de entre los cuales debo el presente a unas cuitas del señor Folken.
Me requirió hace tiempo mi ayuda como biólogo didacta para que le aclare el embrollo que supone la distinción entre bacterias y arqueas; confusión muy comprensible para los no iniciados en las nobles artes de la Biología Molecular más reciente. Tan reciente es el asunto, que cuando yo hice la carrera (y de eso no hace tanto tiempo como parece) todavía estudiábamos al grupo de las Arqueobacterias. Es decir, las hoy denominadas arqueas eran consideradas un tipo particular de bacterias.
El contexto
El término Archaea, de origen griego, significa “ser antiguo”. Estos microrganismo fueron bautizados con ese nombre merced a la creencia de que se trataba de antepasados de la bacterias, fósiles vivientes de hace 3800 millones de años. Aunque está claro que sus ancestros más antiguos sí vivieron en dicha época, no lo está tanto el hecho de que las bacerias hayan evolucionado de ellos, sino que hay evidencias que apuntan a lo contrario, como veremos más adelante.
Cuando empezaron a ser estudiados los habitantes microscópicos de las aguas termales, lo que apareció en los objetivos fue algo así:

Obviamente, lo primero que pensaron los científicos al ver esto fue: ¡Bacterias!. Y las acomodaron en la clasificación taxonómica que imperaba entonces, la de los 5 Reinos (Monera, Plantae, Fungi, Protista y Animalia) propuesta por R. Whittaker. La mayoría recordarán esta clasificación como la correcta en Biología, de hecho, incluso yo la estudié como referente, aunque me matizaron que por aquel entonces ya estaba condenada a muerte precisamente a causa de las arqueas. El problema de la clasificación de Whittaker era precisamente que su sistema se basaba en las diferencias morfológicas, en criterios fenotípicos y no en cuestiones moleculares (ácidos nucleicos, proteínas, lípidos…)
Al estudiar con más cuidado a estos nuevos seres, se encontraron con que en el nivel molecular eran muy diferentes a las bacterias. De hecho, hay más parentesco molecular entre un animal y una planta que entre una arquea y una bacteria. Al tratarse de sutilezas bioquímicas, resulta comprensible que sea tan difícil asumir que algo que se parece tanto de vista a una bacteria no lo sea en absoluto. El problema se complicó todavía más, porque para acomodar a estos nuevos inquilinos de la biosfera científica, era necesario reestructurar el edificio.
Primero lo intentaron haciéndoles un adosado, una chapucilla. Les crearon un nuevo reino para ellas solas, dividiendo en dos el de Moneras por Eubacteria y Archaeobacteria. Así, durante un corto periodo de tiempo hubo una clasificación de seis reinos. Pero cada día que pasaba, las discrepancias superaban a las coincidencias, de manera que se aceptó la idea que ambos grupos tenían una distancia evolutiva demasiado grande como para considerarlos hermanos.
¿En qué consisten esas diferencias?
Hay varios ámbitos bioquímicos en los que aparecen diferencias entre bacterias y arqueas.
- Los lípidos de membrana: por decirlo de un modo grosero, la “piel” de las arqueas es muy diferente en cuanto a organización y composición. El principal componente de las estructuras externas de los microorganismos son lípidos especiales, muy modificados y generalmente asociados a glúcidos y proteínas. Según sean éstos, las características de las envolturas varían drásticamente. Las de las arqueas son tan peculiares que les confieren una capacidad de resistencia impresionante a los ambientes más extremos, tanto de calor como frío o medios hipersalinos (para los detalles moleculares, consulten la siguiente entrada). Son capaces de prosperar en condiciones tan duras que ni la más aguerrida bacteria es capaz de soportar.
- Los ácidos nucleicos: por una parte, sus ARNt y ARNr (ARN de transferencia y ARN ribosómico, implicados en los procesos de traducción de la información genética a proteínas) poseen intrones (material genético que no se traduce, pero tiene funciones estructurales y reguladoras de procesos) únicos en su grupo. Por otro lado, el modo en que se inicia y regula la transcripción del ADN (pasan la información del ADN a ARN mensajero para que sea traducido a proteínas en los ribosomas) se parece más al de los eucariotas que al de las bacterias.
- Procesos metabólicos: aunque menos conocidos y estudiados, apuntan a que las arqueas emplean enzimas y rutas metabólicas muy diferentes a los de las bacterias. Es decir, su caja de herramientas y su modo de trabajar los materiales del entorno difieren sustancialmente con el equipamiento y el modo de hacer de las bacterias.
Consecuencias
A raíz de lo expuesto, se plantean una serie de problemas de orden taxonómico y evolutivo.
El esquema de Whittaker está obsoleto, pues es incapaz de acomodar los linajes y relaciones que resultan de aplicar criterios moleculares a la taxonomía de las especies. Es decir, no hay forma de acomodar los nuevos datos que surgen de estudiar a los seres vivos en su faceta bioquímica. Además, las pruebas indican que grupos que antes se consideraban emparentados no lo están realmente y viceversa. Para ello se ha propuesto una nueva clasificación en la que se parte de una categoría de mayor rango denominada Dominio, dentro de la cual se van desgranando Reinos. Se conoce como Clasificación de los 3 Dominos de Woese, cuyo esquema general es el siguiente:

Las evidencias parecen indicar que las arqueas están a medio camino entre las bacterias y los eucariotas, por lo que no parecen ser los antecesores de las bacterias como se creía, sino todo lo contrario. Esta controversia todavía no ha sido resuelta.
3 Diciembre 2007
El condado de Elbe-Elster, en la región de Lusatia (Alemania), es una llanura salpicada de lagos. Si le echamos un vistazo desde Google Earth o bien desde Google Maps en vista de satélite (mis opciones favoritas, nada como jugar a los pilotos del U2), recuerda a las llanuras de Canadá o al Lake District de Gran Bretaña. Pero no. Los glaciares no tuvieron nada que ver con la formación de estos lagos. Los hizo la minería del lignito. Son antiguas explotaciones a cielo abierto que han sido inundadas tras su abandono.
Aunque la región ha sido explotada desde la Edad Media, fue durante el s. XX cuando se excavaron la mayoría de esos grandes agujeros. Todo ello, por supuesto, gracias a gigantescas máquinas. Emulando a la propia naturaleza, las máquinas evolucionaron en este peculiar ecosistema haciéndose más grandes, más especializadas y más voraces. El culmen de esta carrera evolutiva es el Overburden Conveyor Bridge F60, la mayor máquina móvil jamás construída.

Veamos algunas estadísticas de la bestia:
- Longitud: 502 m
- Altura: 80 m
- Ancho: 240 m
- Peso: 13,600 toneladas
- Velocidad máxima: 13 m/min (780 m/h)
- Velocidad de trabajo: 9 m/min (540 m/h)
- Tipo de tracción: dos equipos de ruedas de acero sobre raíles
- Total de ruedas: 760
- Ruedas tractoras: 380
- Consumo: 1.2 kWh por cada m3 de material extraído
- Equipo de excavación: dos máquinas ES 3750 de 27,000 kW
- Frente de la excavación: 60 m
- Tasa de excavación: 29,000 m3/h (50,000 toneladas)
Esta criatura fue construída por MAN TAKRAF Lauchhammer, empresa que tardó casi tres años en completar la gestación de este ingenio. Es la 5ª de una saga de máquinas cada vez más grandes. El coloso tan sólo estuvo operativo de Marzo de 1991 a Junio de 1992. Fue retirado del servicio debido a cuestiones sociopolíticas y económicas (las auténticas dueñas del desarrollo de la ingeniería). Estuvieron a punto de desguazarla, pero finalmente se optó por convertirla en una atracción-museo de la minería alemana. Tiene su página web (Inglés y Alemán), en la que pueden consultar más datos acerca de ella. Para fotos les recomiendo mejor el portafolio de Harald Finster, donde podrán disfrutar de las bellísimas y sobrecogedoras imágenes de este coloso y sus parientes en acción.
Para terminar, una foto de la bestia en su hábitat natural por cortesía de Google Maps (N 51° 35′ 14.2” - E 013° 46′ 42.4”):

Es un alivio que esta hija de la ingeniería alemana repose ahora tranquilamente al pie del agujero que excavó. La minería del lignito a cielo abierto no es precisamente una actividad respetuosa con el medioambiente, pero tampoco la más dañina. El daño grave no lo hace el agujero (al fin y al cabo, termina por llenarse de agua y formar un lago, que es un ecosistema como otro cualquiera) sino quemar el lignito para conseguir energía eléctrica. Ojalá llegue el día en que dejemos de quemar carbón y seamos capaces de sustituír eso por algo menos dañino. Al fin y al cabo, tarde o temprano, la factura por los daños acabaremos por pagarla nosotros, cosa que los responsables del asunto se empeñan en ignorar.
De todas formas, no me hubiese gustado que desguazasen la O.C.B F60. Hay una extraña belleza en su monstruosidad.
ACTUALIZACIÓN:
Cuando escribí el post puse una imagen errónea de la F60. Me equivoqué de localización y la máquina indicada era otra. Se trata de una de sus hermanas que todavía está operativa en una mina a pocos kilómetros de la ahora jubilada O.C.B. F60:

Si curioseamos un poco más por las minas de la zona, también podemos encontrar a esta otra integrante del clan familiar también en activo:

28 Noviembre 2007
Hace muchos años que la ingeniería quiere dejar de lado las ruedas y dotar a las máquinas de patas. Aunque hasta ahora los éxitos han sido bastante discretos o bien a pequeña escala, ya hay un ejemplo de maquinaria pesada capaz de deambular sobre patas.
Se trata de un prototipo de Plustec Oy, quien ha diseñado y desarrollado esta impresionante máquina forestal:

Y no, no es un fake. Esta belleza mecánica existe realmente. Fue diseñada con dos propósitos principales:
- Acceder a lugares a los que los tractores convencionales no pueden llegar
- Minimizar el impacto del laboreo en los bosques.
Así nos encontramos con que este monstruito es eco-friendly, respetuoso con el medioambiente, aunque desde mi punto de vista debería mejorar un poco el tema de la acústica y/o su consumo de combustible, ya que al fin y al cabo, no deja de tener un motor de combustión interna. Entre sus rasgos más innovadores, destaca el control computerizado del reparto de cargas, que consigue repartir el peso entre las patas de forma automática para minimizar la presión sobre el suelo y maximizar la estabilidad del vehículo. Del resto se ocupa un sistema hidráulico muy avanzado.
Ha sido galardonado con un European ITC premium
Los medios, artículos y comentaristas varios se empeñan en describirlo como un arácnido. ¡¡Falso!! ¡¡Error!! Sólo tiene 6 patas y los arácnidos tienen 8. Si lo examinamos con atención, en lugar de proyectar filias y fobias aracnoideas, el aparato en cuestión se asemeja más a una hormiga que a una araña.
Es posible que pronto veamos criaturas mecánicas similares laboreando en nuestros bosques.
Pueden verlo en acción en este microdocumental (disculpen la pésima calidad del sonido):
16 Septiembre 2007
No tuve noticia hasta ayer, cuando revisaba mis bookmarks de blogs a los que sólo acudo erráticamente, del extraordinario hecho de que el Paso del Noroeste se encuentra abierto desde principios de Agosto.
Hablamos, claro está, de la una ruta marítima (hasta ahora imposible) que enlaza el Océano Atlántico Norte con el Océano Pacífico atravesando el Océano Polar Ártico. Durante décadas hubo enormes esfuerzos de exploradores que buscaron una vía de comunicación por el Norte de Canadá con el fin de esquivar el peligroso Estrecho de Magallanes y el infernal Cabo de Hornos. Pero los intentos terminaron siempre atrapados en los hielos del Ártico. Sin embargo, en una nueva prueba del discutido calentamiento global, los ojos electrónicos del satélite Envisat, de la Agencia Espacial Europea, nos muestran la ruta canadiense completamente libre de los traicioneros témpanos de hielo. Es decir, en este momento es posible cruzar del Atlántico al Pacífico navegando por la costa Norte de Canadá.
Esta noticia aporta evidencias a la tesis de que el casquete del Polo Norte se encuentra en fuerte retroceso y que, posiblemente, desaparecerá en un período razonable de tiempo. No es una buena noticia. Precisamente ahora que Rusia, Canadá y Dinamarca se han lanzado a una lucha de intereses soberanistas sobre los recursos polares, la apertura de esa vía es como gasolina para un incendio…
Revisando a mi flamante Phalaenopsis, con el ánimo de sustuír a los insectos, me encontré con dos cosas. Primero que las flores aún no están maduras para la polinización y segundo, que una de las flores presenta un aspecto… anómalo. Comparen, la foto de la izquierda es una flor normal y la de la derecha, nuestra anomalía.

Se trata de la fusión de dos flores, como si de hermanos siameses se tratase. No lo he visto muchas veces en mi vida y, desde luego, jamás en una orquídea. Pero orquídeas he visto pocas de cerca, así que ignoro cuán frecuente es este fenómeno. En general, las veces que lo he visto ha sido en plantas sometidas a estrés químico por mal uso de pesticidas, hormonas, o simplemente, por contaminación directa con hidrocarburos.
El interés en polinizar las flores viene, como ya les dije, del empeño en conseguir semillas para luego hacerlas germinar. Quiero propagar mi orquídea cuanto me sea posible, así que emplearé todos los medios a mi alcance.
Contestando al comentario de Balcius en el post anterior, emplearé técnicas de germinación asimbiótica. Las orquídeas en la naturaleza germinan gracias a la simbiosis que tienen con ciertos hongos. Según la literatura científica que he examinado hasta el momento, parece ser que hay multitud de hongos que micorrizan a las orquídeas y que distintas especies presentan distintos hongos. Ignoro cuál es el hongo de la mía. Además, al proceder de un vivero, lo más probable es que haya sido creada por reproducción asexual, por lo que tampoco es viable aislar el hongo del parental para luego infectar las semillas.
Hay dos técnicas básicas para el cultivo in vitro de semillas prescindiendo del hongo:
- Germinación asimbiótica sobre un medio artificial. Hoy en día hay medios específicos para germinar semillas, disponibles en el circuíto de proveedores de laboratorio. Son tan específicos que incluso han formulado los medios para cada género de orquídeas.
- Germinación asimbiótica sobre corteza de pino. Se trata de simular las condiciones naturales, depositando las semillas sobre un trozo de corteza de pino. La clave para este método es el control de la tempreratura, la luz y la humedad pues son las variables que determinan si la semilla germina o no. En realidad el protocolo es más complicado que eso, pero bueno, es para que se hagan una idea del tema.
¿Qué método escogeré? Pues como buen gallego respondo: Depende, queridiños, depende…
Depende del precio y disponibilidad de los medio artificiales. Depende de si puedo o no construír una cámara de cultivo adecuada para cada caso. Depende de si la planta me da semillas o no…
Depende de muchas cosas. Cuando llegue el caso veremos. Si puedo probaré con los dos, Don’t put your eggs in one basket
Pues eso…
12 Septiembre 2007
Leí hace poco una interesante entrada del blog “Dark Roasted Blend” en la que hacen una revisión de los más futuristas y prometedores vehículos en desarrollo. Todos ellos son magníficos, no sólo en prestaciones, sino en sus conceptos de ahorro energético. Estos diseños buscan disminuír la dependencia de los combustibles fósiles incorporando diferentes estrategias: uso de etanol, motores híbridos con energía solar, hidrógeno…
Hay un turismo de líneas futuristas, un monociclo, un extraordinario vehículo híbrido capaz de rodar por carretera y vía férrea (una interesante ambivalencia con mucho potencial logístico), un avión de despegue vertical para uso personal (como si fuese un turismo) y un “buque de emisión cero”, que pretende desprenderse por completo de la dependencia de los combustibles fósiles.
Las fotos y los gráficos son sencillamente impresionantes.
5 Septiembre 2007
Durante mi deliciosa estancia en Gran Canaria, tuve ocasión de curiosear entre la fauna marina local. Para mi fortuna, estuve en la playa de Morro Besudo (27º46′18.95” N 15º31′57.70” O, gracias a Google Earth) con marea baja. Eso me permitió merodear al pie del acantilado para mi deleite (y para molestia de los habitantes del mismo). Armado con un cubo que tomé prestado de mi hija, y la cámara de fotos me fui a la caza de especímenes.
En principio no vi nada fuera de lo particular. Muchas esponjas incrustantes, algún góbido despistado en una charca y algas de muy poco porte, adaptadas al batir de las olas.
Abundaban los erizos de mar (Arbacia lixula) negros como el carbón, o como las rocas de lava que formaban el acantilado. Aquí les obsequio con un ejemplo gráfico:

También me encontré con un pequeño pulpo escondido en una grieta de las rocas. El cefalópodo tuvo mucha suerte de conseguir escapar, poniéndose fuera de mi alcance. Mi idea era hacerle algo más que unas fotos, de haberlo atrapado me lo hubiese cenado esa noche con mucho gusto. ¡Lo rico que está el pulpito recién pescado! ¡Manjar de reyes oigan!
Sin embargo las mayores sorpresas vendrían de la mano de los artrópodos. En primer lugar, en las charcas averigüé la razón por la que no había conchas vacías en la playa: TODAS estaban ocupadas por cangrejos ermitaños (Dardanus callidus). Por lo visto, los humanos no somos los únicos seres con problemas de vivienda.
Mi mayor alegría fue encontrar una especie de cangrejo que no conocía. Los primeros que vi eran pequeños y ágiles. Capturé uno gracias a la amplia experiencia que tiene este servidor persiguiendo a los Queimacasas (Pachygrapsus marmoratus para los amigos) ya desde niño. Tenía este aspecto:

Pero lo mejor fue cuando la marea bajó un poco más y llegué al reino de los cangrejos adultos, pues el anterior no era más que una cría. Grandes, ágiles, rápidos y de ademanes agresivos, patrullaban sus rocas esquivando las olas y aferrándose con fuerza cuando les alcanzaban. Era todo un espectáculo verles en su medio. Con habilidad y paciencia finalmente atrapé a uno de aquellos esquivos decápodos. Aquí le tienen:

A raíz de esta captura entablé conversación con un lugareño, muy aficionado a la Zoología en su vertiente gastronómica. Parece ser que ellos le llaman por mal nombre Cangrejo inglés debido a que tiene la barriga colorada (todo un ejemplo de humor ibérico). Sobre si es sabroso o no, hay mucha controversia; depende por lo visto del gusto de cada uno. Este buen hombre me ha dicho que antes no se veía al cangrejo en la isla. Él los conoce desde hace unos 10 años y comentaba, preocupado, que está desplazando al cangrejo nativo. El Cangrejo blanco (así lo llaman los canarios) es casi idéntico a este invasor salvo en que llega a ser mucho más grande, tiene hábitos inframareales, la barriga blanca y además (en esto sí que hay unanimidad) está muy rico.
De todas formas, hay que reconocer que el invasor es muy fotogénico. Si quieren que les deje por aquí fotos de mayor resolución para fondos de escritorio o para ver detalles, avisen en los comentarios.


ACTUALIZACIÓN:
Según este catálogo de fauna canaria, el cangrejo en cuestión es el Grapsus ascension, un pariente cercano del cangrejo de las Galápagos (Grapsus grapsus). Gracias a dicho catálogo, le añado también sus nombres propios al erizo y al cangrejo ermitaño. En cuanto al delicioso cangrejo blanco no sé qué decir. Al no haber visto ninguno no me atrevo a especular acerca de qué criatura concreta es la que alegra los paladares de los isleños. Otra vez será.
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