Día 2: El peso del amor.
Con mucho entusiasmo, nos lanzamos a la caza de elementos con los que llenar nuestro arriate. Son necesarios dos tipos: vegetales y minerales. Es decir, rocas y plantas.
En el macetón que vimos en el post anterior, colocaremos unos nenúfares “robados” a mi abuela, quien los cultiva amorosamente en un gran cubo de agua que tiene en el patio de su casa. Se trata de una variedad enana de Nymphaea alba, el nenúfar blanco, ideal para nanoestanques.
A mayores también le trajimos un compañero de porte alto, un Iris pseudoacorus, iris amarillo, para que no se sienta solo (y haya algo que sobresalga de la maceta o parecerá desde lejos que está vacía).
Como árbol finalmente nos decidimos por un Cedrus deodara glauca “pendula”, cedro azul del Himalaya variedad “pendula” ; un mutante de color azul incapaz de crecer con las ramas erguidas, por lo que caen en arco dándole un aire lánguido y elegante.

En cuanto a los elementos minerales la cosa fue un tanto más… fatigosa. Al volver del centro de jardinería, subimos al monte, a un descampado en el que algún día puede que construyan algo. El caso es que allí abundan piedras interesantes de muchos tamaños distintos. Buscábamos un seixo (roca compuesta exclusivamente de cuarzo), blanco a ser posible. Minina encontró uno. De todos los que vio le gustó ése. Y sólo ése. El amor es lo que tiene.
Miré a la roca semienterrada y ella me miró a mí. Me temía un efecto iceberg, pero dije que la llevaría a nuestro jardín. El amor es lo que tiene.
Cavé… cavé… y cavé, hasta desenterrar al burlón iceberg blanco de vetas azuladas. Recordé las tres cosas que mi abuelo me enseñó acerca del arte y oficio de mover piedras sin medios mecánicos:
- Nunca te pelees con la piedra pues la piedra siempre es más fuerte que tú.
- Tus argumentos para que persuadirla de que se mueva serán maderas, piedras pequeñas y tierra.
- Dedícate a estudiar, que mover piedras es un trabajo de bestias.
Aplicando todo esto logré subir el pedrusco a la carretilla, la cual se quejó ostensiblemente y estuvo a punto de partir el eje en al menos tres ocasiones. Decía el folleto que la carga de trabajo recomendada no debería exceder de los 200 kg. El amor puede llegar a pesar mucho. Pero logramos llegar sanos y salvos hasta el parterre.

Hubo que retirarle algunos fragmentos ya prácticamente rotos, para evitar daños a los seres vivos que pululan y echan raíces en el jardín. Los sobrantes fueron triturados a martillazos hasta hacer grava blanca con la que contrastar a la de color gris azulado que trajimos del centro de jardinería.

Así quedó finalmente. En el próximo episodio les daré la brasa con el significado filosófico-paisajístico de la composición.
;)




Comentario by Minina de Cheshire
¬¬
Yo que sabía que era un iceberg… Haberme avisado.
Comentario by Minina de Cheshire
Juro que parecía pequeñita….
Comentario by BURNOUT
Ajá así que tú te dedicas a mover piedras y yo pensando que estabas en el limbo de los justos…
Luego te mando unas cosillas para que me informes.
Un saludo a los dos.
Comentario by BURNOUT
Deberías completar la afoto con una serie de flechitas que indicara cuales son las plantas y donde van, porque aparte del nenúfar y el Iris, el resto no tengo ni idea…
Por otro lado ¿En donde quedó aquello de convertir eso en un vergel vegetariano?
Un saludo.
Comentario by BURNOUT
Mi mujer dice, que ya que has terminado de currarte tu jardin que te pases por aqui y nos des lecciones in situ, que parece que no estas muy liado ultimamente… jejeje
Un saludo
Comentario by Minina de Cheshire
Ni mucho menos ha terminado. Hemos, hemos… que yo no sólo tengo caprichos, también ayudo. A este jardín colonial de aire Indochino aun le queda pero que mucho mucho. Eso sí, iremos con calma.
Comentario by Folken
Está claro el significado de la composición. Es un jardín Zen con plantas y la piedra del centro es para hacer como Hilary Swank en Karate Kid n, practicar patadas voladoras.
Comentario by Orayo
Esa piedra no pesaba 200Kg!
Ha quedado bonito, me gusta. :D
Me dedicaria a la jardineria si tuviera jardin. :S