10.000 años de guerra
En ciertas ocasiones he leído críticas acerca de los mundos de la Ciencia Ficción, en las que reprochan a los autores cierta visión pesimista. Salvo raras excepciones, los lejanos futuros de la Humanidad se dibujan siempre con un telón de fondo en rojos y amarillos: los colores de la guerra. Siempre en conflicto, bien sean imperios interestelares y de múltiples especies o bien sea una Humanidad numerosa, extendida por muchos mundos, guerreando entre sí por el control total. A esta segunda categoría pertenece el universo de Battletech.

Personalmente estoy de acuerdo con la visión pesimista. No importa lo lejos que lleguemos. No importa la cantidad de conocimiento que lleguemos a reunir. No importa lo mucho que hemos sufrido ni lo que podamos sufrir. La Guerra nos acompañará donde quiera que vayamos. ¿Qué es lo que empuja a una sociedad presuntamente civilizada a tomar el camino de las armas? Hay muchos motivos, pero tras todos ellos, lo que subyace siempre es el individuo. Y a los individuos la guerra les seduce con su señuelo más delicioso: las emociones.
No hay odio ni amor capaces de igualar a la intensidad de lo que se siente al verse envuelto en un combate a muerte. El miedo a morir, combinados con el ansia de vencer o simplemente de prevalecer en medio del horror y la locura colectivas, produce una sensación tan intensa que nadie es capaz de apartarla de su recuerdo una vez vivida. Se agarra a lo más profundo de nuestro Sistema Límbico (eso que algunos llaman el cerebro de reptil, por lo antiguo de la zona evolutivamente hablando), nada es capaz de echarlo de ahí y cualquier otra emoción es ridículamente insulsa comparado con ella. KaleidonerdGirl Kaleidoscope Girl recoge el testimonio de un veterano de Vietnam que explica muy bien a qué me refiero.
Tras 10.000 años de Guerra la Humanidad conseguirá extenderse por las estrellas, y continuará despedazándose a sí misma por medio de una casta de guerreros que combinan la mentalidad medieval del caballero de armadura completa con el pragmatismo de la lucha mecanizada. Sustituirán las riendas de los caballos por los mandos de gigantescas máquinas acorazadas, con la potencia de fuego de toda una sección de blindados. El suelo volverá a temblar bajo pezuñas metálicas y el miedo se extenderá una vez más con el estruendo de las armas y el humo de los incendios.
Estamos condenados a matarnos mutuamente. Así ha sido y así será, dice la Biblia, desde los tiempos de Caín. Y efectivamente, seguiremos matándonos unos a otros… a menos que durante nuestro viaje por las estrellas, encontremos a otros seres más o menos avanzados a los que aniquilar (aunque probablente también encontremos tiempo y ocasión para disfrutar del legado de Caín en pleno proceso).
Eros y Tánatos se disputan la balanza de nuestros actos. Desde mi punto de vista, Tánatos siempre gana. La paz es sólo un espejismo, inalcanzable, sólo conseguimos rozarla en algunos instantes. El resto es todo lucha.
Me quedo con la frase de Battletech:




Comentario by Minina de Cheshire
Desde que existe la civilización y hasta donde alcanza el registro histórico no ha habido un sólo minuto en que TODOS los seres humanos hayan estado en paz. Siempre hay guerra en algún sitio. ¿Por qué iba a ser el futuro diferente?
Comentario by kaleidoscopegirl
“El sol calienta, el sol abrasa,
y se me pega la prodredumbre de la selva.
Ahora ya no me gusta:
estoy cansado, estoy asustado.
Quiero estar vivo pero
me han llenado de guerra la barriga”
Por cierto, ya no soy kaleidonerd, hay que estar más al loro :P
Saludetes.
Comentario by kaleidoscopegirl
Ay, qué poco me gustan esos smileys que traduce el hachetemele.
Comentario by Marauder
Cierto, la verdad es que los dichosos smileys son bastante molestos y pelín horteras. Creo que puedo desactivarlos en el panel de control. Veré que puedo hacer