Nostalgias electrónicas
El señor Roque es un provocador nato. En esta ocasión ha vuelto a pulsar algún resorte de mi maltrecha memoria emocional con un post acerca de su reencuentro con el Golden Axe en un tugurio semiolvidado. De este post extraigo dos impresiones:
- La nostalgia por antiguos juegos electrónicos de las salas recreativas (se podrÃan escribir docenas de entradas sobre esto)
- La propuesta de una nueva “ArqueologÃa del costumbrismo: años 70 y 80″, en la que podrÃamos recopilar todos esos vestigios de la España cañà del fin de siglo pasado. Recuerdos de infancia y juventud en 16 colores. Antros, tabernas y garitos que han sobrevivido a la era del plexiglas y los halógenos en que vivimos ahora.
Para empezar aportaré mi granito de arena hablando del juego que marcó el comienzo de mi adolescencia: el Double Dragon.

Este simpático juego de patea-a-todo-lo-que-se-mueva me proporció horas y horas de diversión más o menos sádica, repartiendo estopa, cabezazos, codazos y rodillazos en la jeta a un montón de malandrines de caras pixeladas. En la revisión firmada por un tal Paturlas, encontraréis el juego analizado fase por fase. Incluye estupendas capturas de pantalla (de las cuales le he tomado prestadas algunas) y una buena descripción del juego. Pero de lo que no habla es de cómo jugábamos a este entretenido arcade.
En la primera fase, como los matoncillos eran bastante ceporros y de escasa habilidad, los liquidábamos con los golpes más difÃciles de usar. A saber, el cabezazo y el rodillazo en la cara. Si te acercabas lo suficiente con el ataque de patada, en lugar de la susodicha, agarrabas al jicho por lo pelos, le bajabas la cabeza y le arreglabas el cutis con tu rodilla repetidas veces; para terminar, lanzabas al tipo por el aire en un espectacular volteo hacia atrás. Otro detalle divertido era quitarles el látigo a las “señoritas del sexo remunerado” y darles de su propia medicina hasta acabar con ellas. El resto de las armas que podÃas pillar (bates, piedras, cartuchos de dinamita) no eran tan divertidas y además resultaban lentas de usar. Al negrata del final de fase le llamábamos M.A. debido a su sospechoso parecido con el personaje del Equipo A (además, incluso gruñÃa como él cuando te hacÃa una llave de pressing-catch)

En la segunda fase lo que de verdad tenÃa algo de reto era sacudirle a FermÃn (el tipo de verde en la siguiente foto) el rodillazo en la cara. El tÃo era ágil y se soltaba de los pelos dándote a continuación un buen un-dos seguido de una patada voladora. Por cierto, si alguien tiene curiosidad por conocer los nombres oficiales de los malos malosos del juego, en la Wikipedia hay una completÃsima entrada acerca de toda la saga que ha generado este juego.

El resto de las fases tienen el aliciente de ver colorines creativos en la tez de los malandrines: Fermines de solarium, un M.A. mutante de color verde-Hulk y la versión nigga del Bulldog-rompemuros de la primera fase.
En el asalto final, al malo-requetemalo de la metralleta (de nombre oficial Willy Mackey) tratábamos de bajárnoslo siempre a patadas (el codazo es para las nenas). Por cierto, deberÃa ajustarle las cuentas a su proveedor de munición, porque aquella metralleta disparaba las balas más lentas que he visto en mi vida.
Lo que no os cuenta Paturlas, es que cuando Willy Mackey muere de muerte natural (natural para quien se dedica a ese tipo de negocios), los dos amigos se pelean a muerte por la chica. Hoy dÃa serÃa considerado polÃticamente incorrecto este final, por aquello de los valores y bla-bla-bla. El caso es que sólo uno podÃa quedarse con la chica de las braguitas blancas, un gran ejemplo de darwinismo brutal en acción (sólo hay un macho alfa que pueda copular con la hembra). El caso es que en esa despiadada lucha por la perpetuación del placer sexual… digooo de la especie, nosotros, caballeros andantes (pues no tenÃamos ni coche ni moto) imponÃamos un barniz de civilización a esta lucha fraticida; no se permitÃa:
- dar codazos
- usar la metralleta del boss
- humillar al contrario con el rodillazo-volteo
Asà nos batÃamos con honor; uno morÃa con dignidad…

… y el ganador se lo llevaba todo.




Comentario by Minina de Cheshire
Me gustaba aquella versión alternativa que propinÃas, sustituyendo a los malos de serie por tunos. Atizarles con su propia bandurria… ¡que placer!. Y de MFF el tuno del pleistoceno (tiene más años que mi madre, no exagero) que vende CDs en la plaza del Obradoiro. MMMMMmmmmm decapitarle lanzándole sus propios CDs ¡justicia poética!
Comentario by Marauder
¡¡Sà por favor!!¡¡La versión de los tunos ya!!
¿Algún hacker en la sala?
Comentario by KaRMe
Me preocupa recordar una maquinita en la que estaba ese juego en El Rey (todos los villagarcianos saben de que antro de mala muerte hablo). Es algo muy curioso, porque en tiempos en los que el último exitazo era coger la pistola con tu propia mano y disparar hacia una pantalla que simulaba a la perfección un escenario en 3D, los pijitos del Calvo (otra especie de antro), seguÃan haciendo cola por esta clase de juegos del cretácico de los videojuegos.
MInina, yo apoyo la versión de los tunos. Algún dÃa la crearemos :)
Comentario by balcius
Ufff… no sé qué decir… Imaginemos que te preguntan “qué te gustaba hacer con doce años”, y tú respondes “quitarles el látigo a las zorras y azotarlas hasta que revienten”. Probablemente no te pregunte qué te gustaba a los quince.
Yo preferÃa el System Shock, en que eres un hacker que le han puesto implantes biónicos y se enfrenta a un superordenador que ha distribuÃdo gas mutante en toda la tripulación de la… bueno vale, los juegos estos son psicóticos de por sÃ.
Lo del Rey del Croissant está muy bien, Karme, pero Marauder se refiere a mucho antes, recuerdo el POW que habÃa cerca de Carril, eso no tenÃa nada de artes marciales, era puro puño bruto, ese tipo de juegos con sus correspondientes Fermines, de plataformas totalmente planas (antes del golden axe y los juegos isométricos), o los que tenÃa yo en el Spectrum, qué tiempos, recién estrenado el año ochenta y dos (buen año, cualquiera lo sabe). Os recomiendo echarle un ojo al Seiklus, un encantador jueguecito programado hace un par de años, que no ocupa nada, que tiene un aire a juego antiguo (la fantástica música de bip-bip, los personajes mediodibujados, etc..) y, hablando de nenazas (o niños, simplemente), no tiene violencia ni armas nada de eso. Es increÃblemente inocente y hasta naïf. Encantador.
(…y el mortal kombat, y el Comando, y el Doom…)
Comentario by Roque
No te lo vas a creer, pero el juego que más me gusta de toda la galaxia es el Double Dragon, lo tengo en un emulador y juego de vez en cuando una partidita, aunque no es lo mismo que en los recreativos o en el bar Bilbao, que era donde lo tenÃan. Expléndido resumen del juego y de su filosofÃa. Eres grande
Comentario by Marauder
Balcius, su frase “qué te gustaba hacer con doce añosâ€?, y tú respondes “quitarles el látigo a las zorras y azotarlas hasta que revientenâ€?. Probablemente no te pregunte qué te gustaba a los quince quizá esté un pelÃn descontextualizada, suena terrible… ¡Me encanta! Es sublime.
Roque, encantado de que le haya gustado el post. Desde luego, tiene usted cara de gustarle el Double Dragon, esa máscara de luchador suya le delata.Por cierto, ya que estamos, ¿podrÃa decirme cómo consiguió el emulador y el juego? Ya sé que no es lo mismo que currárselo en una de aquellas máquinas con botones que se atascaban y mandos que iban a cualquier sitio menos a donde tú querÃas (todo ello envuelto en olor a calamares fritos y serrÃn húmedo), pero para hacerse unas risas nostálgicas llega de sobra.
Comentario by Roque
Mira , el emulador que busqué fue SEGA génesis, no recuerdo dónde, pero la Rom la conseguà en esta página http://www.romnation.net, donde probablemente tengan tambien el emulador.
Suerte
Comentario by KaRMe
DeberÃa haber nacido antes, está claro. :(
Comentario by Marauder
Gracias Roque, intentaré montar el tinglado con las directrices que me comenta. A ver si hay suerte, ya le contaré.
Comentario by Coronel Kilgore
Que reduerdos y que cierto era lo que ha dicho: no podian haber dos ganadores, la chica y el honor para el primero en deshuevar al rival… con un par! (o sin ellos)
Felicidades por el post