Naves espaciales
Ya no son carritos de bebé, son naves espaciales.
Ayer llegó el cochecito para Cleo. La caja ocupa casi todo el hall del piso. Es enorme. Cuando fuimos a comprarlo fue como pasar por un concesionario de automóviles. Todo eran grandes prestaciones, modelos convertibles, apilables, con y sin yo-que-sé… Sólo les falta el airbag y el GPS incorporado.
De verdad que te mareas con la cantidad de historias que tienen ahora los cochecitos de marras. Lo que más me alucina son los nombres tan janderklander que les ponen: la nuestra es un Jané Nomad Matrix Pro ¡Toma ya! ¡Ahí queda eso!
Y esto es sólo el principio de lo que nos espera en materia de intendencia…
Menos mal que nos vamos a mudar a una casa más grande.





Comentario by Balcius
¡¡Caray!!, todo un fórmula 3000, impresionante. Hace un par de años estuvimos haciendo consultoría tecnológica a una empresa que fabricaba ruedas de fibra de carbono inyectada en resina ligera, para bicicletas de alta competición. Uno de nuestros ingenieros, que se aburría bastante, empezó a decirles que cambiaran de estrategia, que hicieran ruedas para carritos de bebé, cosa que me parecía un poco fuera de lugar.
Estoy empezando a reconsiderar mi postura.